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2025.
Capítulo de libro
César Javier Mariñelarena Alma Delia Guerrero Aguilar Edgar A. G. Encina. 2025. «La didáctica de la morfosintaxis del español en la educación secundaria: retos, posibilidades y estrategias» en Contemporaneidad, Lenguas y enseñanza. Ana Lilia Torres García, Sonia Robles Castillo, Ma. de Lourdes de la Rosa Vázquez y José Honorio Jiménez Contreras, coordinadores. Zacatecas: Centro para la Actualización del Magisterio, 84-94.
El
capítulo “Didáctica de la morfosintaxis del español en la educación
secundaria”, los autores César Javier Mariñelarena, Alma Delia Guerrero Aguilar
y Edgar A. G. Encina, analizan la enseñanza de la morfosintaxis en la educación
secundaria, un aspecto esencial, pero a menudo desatendido. Se enfoca en las
estrategias didácticas que permiten a los estudiantes comprender las
estructuras morfológicas y sintácticas del español. Los autores destacan la
importancia de fortalecer la reflexión sobre la lengua para mejorar la
competencia comunicativa y el análisis crítico de los textos.
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Cynthia García Bañuelos y Edgar A. G: Encina. 2025. «Una geografía del espacio femenino. El mapa del cuerpo en “¿Dónde estás, corazón?” de Beatriz Espejo». Historia de las mujeres. Voces interdisciplinarias ii. Diana Arauz Mercado (coord.). Zacatecas: Universidad Autónoma de Zacatecas, Zezen Baltza Editores, 113-126. ibsn 978·607·9487·19-5.
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¿Dónde estás, corazón? (Alfaguara, 2014) es la segunda novela de Beatriz Espejo (Veracruz,
1939), prolífica escritora mexicana. La obra presenta la historia de Corpus
Christi, convento fundado en el siglo XVIII a instancias del marqués de
Valero, como casa de capuchinas, para recibir a indias cacicas. Estamos frente
al primer convento fundado en Nueva Espña donde se recibían mujeres indígenas.
La autora narra la fundación y la vida de sus habitantes, las monjas y otros
personajes ligados a ellas en el exterior. Como lectores, por medio de la
narración omnisciente y ocasionalmente en primera persona, conocemos vida,
deseos y pensamientos de las religiosas, al tiempo que asitimos a una
representación de la sociedad de la época, la vida cotidiana, tradiciones, la
gastronomía, prácticas, creencias religiosas y, desde luego, la existencia al
interior del edificio.
El presente artículo explora las posibilidades
del cuerpo femenino circunscrito y limitado al espacio físico, pero
imaginariamente extrapolado de los muros, para desvelar y describir las
posibilidades de ese cuerpo en una época de control y represión.
Edgar Adolfo García Encina, José Antonio Sandoval
Jasso. 2025. «Sueños de éxito. Dos escenas en la literatura decimonónica
zacatecana: Fernando Calderón y Josefina Letechepía» en «Nuevos abordajes a
la historia regional. Temas y perspectivas recientes». Luciano Ramírez, et.
al. (coord.). Aguascalientes: Universidad Autónoma de Aguascalientes, 367-384.
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“Sueños de éxito. Dos escenas en la literatura decimonónica zacatecana: Fernando Calderón y Josefina Letechepía” es un texto de la autoría de Edgar Adolfo García Encina y José Antonio Sandoval Jasso, con un enfoque bastante literario, basado en las teorías de Pierre Bordieu y de Hugo Hiriart, en el que se dan ejemplos del uso de la fama y el reconocimiento autoral: los dos casos señalados son Fernando Calderón Beltrán y Josefina Letechepía, una mujer poeta, contextualizándolos en el siglo xix.
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G. Encina, Edgar A. 2025. «El diputado Genaro García. Biografía contextual, producción libraria e historia de la edición en México: acercamientos». Historia y prácticas parlamentarias del Poder Legislativo de Zacatecas. Elva Martínez Rivera y Marlem Silva Parga (coords.). Zacatecas: Universidad Autónoma de Zacatecas, lxv Legislatura del Estado de Zacatecas, 227-248. isbn 978.607.26855.0.5.
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Las presentes líneas estudian, a partir de dos secciones, a Genaro García Valdes, intelectual, bibliófilo y político zacatecano que vivió entre los siglos xix y xx. Personaje silencioso e influyente en su época, que publicó más de 113 obras, algunas en coordinación y colaboración, y otras de pluma propia, impresas por organismos paraestatales y casas editoriales que hoy llamamos independientes. La primera sección elabora un diligente recorrido biográfico contextual, conectando con aconteceres de orden mundial y nacional. La segunda es estudio a través seis catálogos de subastas donde la obra de García ha sido ofertada, desde 2017 hasta 2022. El propósito central de estas líneas es, además de revisar la trayectoria de vida y escudriñar en las maneras como ha sido vista, resaltar la vigencia de la producción del personaje que, a casi un siglo de su muerte, conserva trascendencia histórica, intelectual y comercial. La contribución recae en la mezcla del relato histórico con la interpretación bibliográfica, para guiñar a la historia de la edición en México.
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Historias
de contraportada
las bibliotecas de Alejandro Arteaga
Edgar A.
G. Encina
Fue en el
verano de 2024 que conocí fortuitamente Centuria de Giorgio Manganelli (Anagrama,
2006). Lo tomé de una banca, en una estación de espera, donde había quedado olvidado
y aguardé en el sitio, leyéndolo, a que alguien apareciera, pero no sucedió. Luego
de cuarenta y cinco minutos haciendo fila para un vuelo que nos llevaría a Roma
y avanzadas unas treinta páginas no dudé en traerlo conmigo. Lo leí de ida y releí
de vuelta; hice anotaciones, subrayé líneas y separé con boletos y papeles tres
o cuatro de los relatos que mejor me cayeron. De vuelta en casa me sentí
aliviado al ver que nadie lo buscaba; no había anuncios que señalaran el secuestro
ni noticiero que contara su pérdida ni tuitero alarmado.
Centuria.
Cien breves novelas-río
tiene las maneras de la seductora. Uso el término en femenino porque es novela-de-novelas,
que viste de amarillo con en los calores del temporal y usa tacones altos. Te
hace creer que eres el arrojado galán conquistador, aunque en realidad es ella la
que tiende la trama. Sus maneras son los relatos no mayores a una página que pueden
ser anotaciones para una extensa historia. Me quedo con la sensación que se
trata de hilos sueltos por un autor que quiso hacer frente al olvido.
Después, en la Feria Internacional
del Libro de Guadalajara de 2024, Alejandro Arteaga me regaló su Biblioteca
mínima y Biblioteca portátil, contenidas en un «estuche especial» junto
con Epílogo para fantasmas (Gabinete portátil 2024). Apenas tuvimos
tiempo para hablar un par de minutos e intercambiar algunas ideas que, como
aquellos hilos, esperan para hacerle frente al olvido. La primera edición de Biblioteca
mínima, con la que obtuvo el Premio Bellas Artes de Minificción Edmundo
Valadés 2019, fue editada por el INBAL y Rhythm & Books. Biblioteca portátil
consiguió el Premio Nacional de Cuento Corto Eraclio Zepeda 2023.
En un principio encontré algunas
relaciones entre el trabajo de Manganelli y Arteaga. Los dos tendían la
creación de obras con estructuras similares: historias que no exceden la
página, relatos que marcan indicios para una historia de mayor aliento, una
prosa que tiene la precaución de cuidar cada adjetivo pero se soslaya en la
intriga y en el veremos. El trabajo literario de ambos, además, había sido encasillado
injustamente en la minificción; molde al que no pertenecen pero que la crítica
resolvió de esa forma, amén de que ellos encuentren su lugar en un estante
propio.
Después encontré que las bibliotecas
de Arteaga van más allá. No son textos de fácil abordaje. Su obra es una fusión
de discursos narrativos textuales y visuales. A cada historia le acompaña la
imagen de una portada que puede ser o no y que, a su vez, propone una lectura de
la tradición gráfica y la recepción literaria en el país. Sueltas, son un escaparate
de la cultura libresca iberoamericana que emula los quehaceres visuales de casas
editoriales; un autor que escribe historias desde las portadas. Esa es la clave
en Arteaga; escritor que edita. Su motivación son los ejes materiales del
relato, piensa en la historia, en el libro y en sus soportes. Seguro a Gerard
Genette le habría gustado para una conferencia.
Luego los relatos. Alguna vez pensé
en una colección que se diera a la tarea de trabajar cada una de las posibilidades
paratextuales a la manera que Juan Francisco Turrientes hace en Colofones.
La marca del oficio (Laurel, 2023). Arteaga se dedicaría a estudiar las contraportadas
con el resultado del orfebre. Refiero a continuación el primer párrafo de «Un
libro para mi muerto [de] Celia San José»:
Cuando
terminé la lectura cerré este libro, lo dejé sobre la mesa, me quité el sombrero
imaginario, me puse de pie solemnemente y comencé a aplaudir. Este libro es una
literatura -pensé-, en este libro está el mundo (pero también su antídoto). No
era de noche. No llovía. Ningún ruido en la calle. El mundo -y el mundo del
libro, de este libro- se había detenido en la última línea. Se detuvo. Podría
haber escrito una reseña común, lo intenté días más tarde, enumerar sus innumerables
temas, hablar del barroquismo, de los terrores de infancia, de mi miedo a la
muerte, de mi vida pobre de mujer pobre. No pude.
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Capítulo
de Libro
Edgar A. G. Encina. 2025. «De la novela de aventuras a la cartilla cívica. Aproximaciones a una vuelta a la república mexicana traducida por Genaro García Valdés» en Patrimonio histórico en Zacatecas. Fuentes, procesos y actores, siglos XIX-XX. Claudia Mireya Vázquez, Jorge Domingo Saucedo Encina, et., al. (coord..). Zacatecas: Centro de Actualización del Magisterio, Universidad Autónoma de Zacatecas; 93-114. ISBN 978-607-555-240-8.
[From the adventure novel to the civic primer. Approaches to una vuelta a la república mexicana translated by Genaro García Valdés]
En 1926 la Sociedad de Edición y Librería Franco-Americana publicó Una vuelta a la República Mexicana por dos niños traducción póstuma de Genaro García Valdés. Se trató de un Libro de geografía nacional y lectura corriente adaptado a las escuelas primarias de México en 343 páginas profusamente ilustradas. Las siguientes líneas guiñan a la biografía del traductor, instalado como «intelectual orgánico», para estudiar el contexto librario de la edición con la finalidad de explorar las formas escriturales del impreso y las pretensiones ideológico-políticas en las que se circunscribió. Léanse las siguientes páginas como una exploración a los impresos de carácter cívico que buscaban implementar en los estudiantes de grados primarios los ideales del México moderno en el primer tercio del siglo xx y como pretexto registrar el cuadro con que se representaba el legado histórico de Zacatecas.
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UNO
Sé cauto en la elección de tus libros y
no emplees tu dinero en la adquisición de obras mediocres y mucho menos
nocivas, porque la vida es corta aun para hojear parte de los libros buenos.
DOS
Ten presente que el valor de una
biblioteca no consiste en el número sino en la calidad de sus obras, y que el
problema más difícil que se tiene que resolver un bibliófilo es el de formarse
una biblioteca selecta con el menor número de libros posibles.
TRES
No te fies [sic] en tus
adquisiciones únicamente de catálogos y boletines de libreros; guíate por las
opiniones de críticos serios, y mejor aún por los consejos de eruditos y
especialistas.
CUATRO
No vistas un libro de un peso con una
pasta de diez, y viceversa, ni lo entregues en manos de cualquier artesano,
porque una mala encuadernación hace rebajar y hasta perder el mérito del libro
más precioso.
CINCO
No estampes tu sello o firma en las
hojas de tus libros; la mejor marca de propiedad es el exlibris, que en
vez de afearlos los adorna.
SEIS
No guardes tus libros en cómodas o
estantes cerrados, porque el aire les es necesario para su conservación, y
procura tenerlos a cubierto del so, del polvo, de la humedad y de los animales,
y lejos del agua, del fuego, del aceite y de toda suciedad.
SIETE
Trata los libros con el cuidado que
exige todo objeto precioso y delicado; no mutiles ninguna de sus partes; abre
sus pliegos con una plegadera y no con otros objetos; no coloques sobre ellos,
cuando estén abiertos, otros libros; no los emplees en usos ajenos a su objeto,
y menos los profanes sentándote en ellos.
OCHO
Úsalos con toda delicadeza y respeto,
anótalos con discreción; jamás los tomes con las manos sucias; no te mojes los
dedos para voltear sus hojas; no introduzcas entre ellas lápices u otros
objetos, ni dobles sus esquinas a guisa de señales.
NUEVE
Sé tu propio bibliotecario y haz por tu
mano el inventario y el catálogo de tus libros, lo que te dará mejor
conocimiento de ellos y te facilitará notablemente su consulta.
DIEZ
No pongas tus libros en manos de
enfermos, porque son transmisores de enfermedades, ni tampoco los prestes,
porque si acaso vuelven a tu poder, serán maltratados y estropeados. (p. 233)

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Edgar A. G. Encina
El 12 de octubre de 1923 José López-Dóñez vio salir de los Talleres Gráficos de la Nación su Léxico tipográfico e histórico. En el colofón, además de precisar la fecha, agradecía a Miguel Arriaga Ledesma, jefe del departamento de correctores, a Luis López Cortés, regente de los talleres del Diario Oficial, y a la Unión de Obreros y Empleados de Artes Gráficas de los Talleres Oficiales. Anota en el «Pórtico» que el propósito de la obra fue:
—al reunir en un
corto volumen la mayor suma de tecnicismos tipográficos— no es el de difundir
un acto de sapiencia que no cuadra con la honradez de mi sentido moral, sino el
de facilitar al impresor un sencillo ordenamiento de las «cosas» que le son más
familiares en el seno del taller, y que si bien es cierto no son tantas ni pude
escribirlas con la galanura que el tipógrafo merece por su ilustración y por el
lugar no muy rudimentario que ocupa en sociedad, también lo es que mi voluntad
y mis propósito estén libres de mácula y no persiguen mercantilismos que pudieran
empujar mi pensamiento y buen deseo hacia el abismo en que naufragan los
egoísmos contemporáneos.
Para
conmemorar el centenario de la aparición del impreso, la Universidad Autónoma
Metropolitana ha publicado una versión contemporánea. En la moderna edición se
incluye el «Estudio introductorio» de Marina Garone Gravier, «Una nota biográfica»
de José G. Escobedo y los grabados del alfabeto con «tema libresco para abrir
cada sección de entradas» por Alec Dempster. Éste último es un reconocido
artista visual méxico-canadiense que incluye, en el impreso, los detales
que motivaron o inspiraron cada una de las letras capitulares.
José
G. Escobedo es un personaje semi conocido que escribió sus Notas biográficas
dedicadas a Los valores morales e intelectuales y familias de quienes
promovieron la agremiación obrera y campesina de México —ya extintos— y
actuarios en los últimos cincuenta años. La publicación fue «patrocinada
por el Lic. Manuel Ramírez Velázquez. Srio. del Trabajo y Previsión Social» en
el otrora Distrito Federal en 1951. A cada apunte biográfico se integra un fotograbado
del personaje estudiado. Entre los biografiados aparecen Ricardo Flores Magón,
Lázaro Gutiérrez de Lara, Leonardo Hernández, Ciro Mendoza, César Pandelo y
Luis Méndez. López-Dóñez, aparece en las páginas catorce a dieciséis. Dice que
fue «De temperamento irascible; muy disgustado. Con suma frecuencia se criticaba
a sí mismo. Filólogo. Probablemente, y en cierta época, el mejor corrector de
pruebas con que contara la Ciudad de México». Agrega, fue autor de Lexicografía
gramática y literaria de la lengua castellana, Lexicología de verbos
castellanos inadmitidos para la Real Academia y Diccionario manual
enciclopédico de homófonos castellanos. Al último título, que fue prensado entre
1828 y 1829 por la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, Alberto M.
Brambila hizo correcciones en Tirones de Orejas (Guadalajara, 1930).
Marina
Garone Gravier estudia breve pero profundamente el Léxico tipográfico e
histórico y a su autor. Al principio elabora las distinciones entre
lexicología y lexicografía; así como de glosario, vocabulario, lexicón y
diccionario, refiriendo, por ejemplo, la Introducción a la lexicografía moderna
(Madrid, 1900) de Julio Casares y el Vocabulario bibliográfico
(Argentina, 1952) Domingo Bounocore o el Léxico bibliográfico (México,
1959) de Juan B. Iguíniz. Distingue que, por un lado, léxico «se refiere
al vocabulario de un idioma o región» y que «un glosario se diferencia de un
diccionario, aunque ambos tienen definiciones de palabras, porque en el primero
sólo encontraremos términos propios de un campo particular, mientras que en el
segundo figuran de cualquier aspecto, sin distinción».
En esa tónica del relato, afirma que la historia de los diccionarios en México es profunda. Para soportar el argumento se remonta al primer periodo novohispano, a los trabajos de Fray Alonso de Molina al náhuatl y de Fray Maturino Gilberti al purépecha, para saltar al siglo XX, tiempo en que el aumentaron las variantes y clases de diccionarios de forma «exponencial». Seguido elabora un mapeo de estudio por algunos de los escritos raros o inéditos de López-Dóñez, como el «Cómputo especificativo y selectivo de las veces que Cervantes escribió y analizó el verbo querer en Don Quijote de la Mancha», carta de 1999 resguardada en el Archivo de la Biblioteca Nacional de México, La revolución social. México, impresa por la Unión de Obreros y Empleados Artes Gráficas de los Talleres Oficiales en 1922, y la Relación apologética sobre la importancia tradicional de la imprenta. La grafía antes y después de Gútenberg. Las ideas modernas, conferencia organizada por la Asociación de Industriales de Artes Gráficas y Anexas del Distrito Federal en 1921.
El punto sobre la i lo pone en tres momentos. El primero cuando atestigua que Léxico tipográfico e histórico de José López-Dóñez «es, quizá, uno de los primeros elaborados en México y ofrece varias pistas sobre una serie de aspectos notables de las artes del libro en el país». El segundo cuando retrata la obra que «tiene formato cuarto, cuenta con 54 páginas impresas a una sola tinta en un papel muy delgado, aunque desconocemos el tiraje de la edición. La portada es simple y cuenta con un escueto ornamente tipográfico como decoración. Abren el libro dos dedicatorias… Le sigue un retrato fotograbado de López-Dóñez y luego el “Pórtico”». El tercero cuando, al comparar la obra con otras hermanas del tipo, sitúa que la contribución de Léxico es por la «cantidad de lemas» y de nombres conexos con la historia de la imprenta, muchos de los cuales sólo se encuentran en la obra.
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